La posada está cerca de la zona histórica de Salvador de Bahía, en 10-15 minutos podes llegar caminando hasta todos los atractivos turísticos como Pelouhriño, calle donde Michael Jackson grabó una de sus canciones más icónicas, catedral, Elevador Lacerda, Mercado Modelo.
Los desayunos son excelentes con café, leche, yogur, jugos naturales de diferentes sabores, queso, jamón, pan, frutas varias (papaya, banana, melón, ananá, etc). Podes pedir tapioca y huevos revueltos. Además, donde se sirven los desayunos, es un comedor antiguo hermoso, con lindas vistas al jardín, música clásica de fondo, mobiliario antiguo pero hermosamente cuidado.
Nuestra habitación tenía un comedor con mobiliario antiguo divino (mesa, sillas, sillón, etc) que ademas tiene heladera. La habitación muy cómoda, con aire acondicionado, las sábanas y toallas impecables.
El baño es muy amplio y cómodo, siempre limpio.
La atención de Paulo, Rita, Marta, Padre Hans y etc, fué excelente!
El jardín es bellísimo, con diferentes árboles y arbustos, prolijamente cuidado. Hay mucho esfuerzo y amor en esta posada: era una vieja casa destruida que se adquirió y la están renovando, tratando de respetar y dejando su historia intacta... hay unos monitos/macacos muy bonitos y simpáticos, que temprano por la mañana se acercan a la copa de árboles del jardín...
Hay un mercadito a 100 metros sobre la misma calle, como para ir a comprar agua, zumo, para comer. Además los chicos de recepción te recomiendan donde comprar pizza con delivery o alguna comida más regional.
Quizás si buscas lujos, este no sea tu lugar.
Pero si buscas vivir la historia desde adentro, este lugar es hermoso 💚 .
Gracias Padre Hans por su labor social y por renovar con tanto esfuerzo esta antigua casa.
Gracias Paulo, Rita, Marta y a todo el resto del personal por su tan cálida atención.
Nos ha encantado conocerlos! 😊