Tiene todo lo necesario para una estancia de unos días. Sin lujos, pero sin deficiencias. El dueño es muy amable. Buena acogida. Buenas comunicaciones por guagua para toda la isla, con una gran estación subterránea de guaguas muy cerca.
No es para una estancia larga ni para descansar, sino para estar fuera y, a ser posible, llegar muy tarde. Por un lado, una nevera compartida para seis habitaciones es ideal para una corta estancia, no más. Por el otro, además de ser un inmueble con sus años, no insonorizado, pero lleno de crujidos, goteos, pequeños golpes desde la azotea... constantemente -algo normal, y tampoco especialmente molesto, salvo para gente muy quisquillosa con los ruidos -, no se puede contar con el civismo de todos los huéspedes. En la habitación 2, una de las exteriores, durante todas las noches ha estado comenzando la verbena a partir más o menos de las 11 hasta, dependiendo del día, la una o dos de la madrugada: puertas golpeadas, un ruido espantoso para abrir las cerraduras, paseos por el pasillo, ruido en la cocina - si ibas más tarde al baño te encontrabas todas las luces que se habían dejado apagadas, de nuevo encendidas, sin nadie allí -, conversaciones por teléfono o con un portátil en lengua inglesa, a voces, música, anoche parece que banda sonora de película, muebles arrastrándose, más golpes dentro de la habitación... Si vas a disfrutar de unos días de descanso, tienes tres opciones: irte; tener una bronca con una anglosajona sin educar que no entiende que no está sola en el piso, y no dormir después tú por el cabreo; o esperar a que le dé la real gana de parar la fiesta nocturna y acostarte a la una o las dos de la madrugada, cuando lo haga ella, tú también. Anoche, además, a las tres o cuatro de la madrugada, puerta de la calle abierta y cerrada con fuerza y luego ruidos por las escaleras. Ignoro si suyos o de alguien que no podía dormir y se iba. En pocas palabras, un piso para gente joven y amante de acostarse tarde. Personas tranquilas o de cierta edad, mejor buscar otras opciones. Tampoco es apto para personas mayores o con limitaciones de movilidad: sólo escaleras, sin ascensor. Aunque eso ya consta en la información, por si alguien no se la hubiera leído toda.