Alojamiento en las villas.
La habitación es espaciosa, tranquila. La localización, dentro del recinto del hotel, es idónea, cerca del acceso al parque acuático, del parque infantil y del mini club, salida a la playa, bar (TI) y zona de merienda.
El parque acuático está muy bien, los niños se lo pasan genial, hay varias actividades durante el día, tumbonas y sombrillas.
Mini club con varias actividades durante la semana en horario de mañana y tarde.
Piscina climatizada ( agua a 30º), disponible reservando previamente,acceso durante una hora al día. Zonas de chorros de agua, no es una piscina para nadar.
Restauración : he leído varios comentarios negativos antes de nuestra estancia, afirmando la poca variedad y quejándose del “menú infantil” o de que no había platos típicos portugueses. He de decir que no estoy de acuerdo en absoluto.
- Desayuno: hay de todo, dulce, salado, healthy, no healthy, sin gluten.
-Comidas y cenas: hay una parte de menú infantil donde siempre hay lo “típico” pasta, patatas, salsa boloñesa y carne o pescado. Hasta ahí puedo entender los comentarios de menú infantil repetitivo, pero los niños no están obligados a comer solo eso, mi hija comió de todo( sopa,carne guisada, cochinillo, salmón, bacalao, sardinas, pollo, chipirones, langostinos, mejillones, brócoli, espinacas, patatas asadas, legumbres, ensaladas…).
Hay variedad más que suficiente, tanto en la comida como en la cena. Creo que es mejor priorizar lo fresco a la variedad industrial.
Yo soy vegetariana, siempre hay un plato principal vegetariano que puedes completar con alguna otra cosa. ( Tofu, seitan, falafel, soja…)
En cuanto a los comentarios de que no hay nada típico portugués… siempre, siempre siempre hay sopa ( con y sin sal), varios platos de bacalao diferentes y más especialidades , en particular uno de los días, la cena fue de productos típicos de la zona ( hasta el pan !)
En cuanto a los postres, hay de todo: típico portugués y más internacional.