Me gustó todo, especialmente la coqueta decoración, y lo limpio que estaba todo. Y que el propietario tuvo el detalle de dejarnos café, leche, fruta, zumitos, embutido, bollería, servilletas y agua. Vamos, todo lo necesario para picar un poco cuando volvimos por la noche y para desayunar. La terraza común en la azotea con vistas. La iluminación con leds, que hubiera tendedero, y una cocina completa con todos los electrodomésticos necesarios, algunos pequeños, pero más que de sobra para una breve estancia. También vajilla y cubertería. La bañera de masaje, para 1 persona, en la habitación, aparte de la ducha en el cuarto de baño, una gozada. Nos gustó mucho que hubiera gel, champú y un pequeño secador de pelo bastante potente en el cuarto de baño, el cual dispone de ventana. El aire acondicionado, tanto en el salón como en la habitación, nos vino de maravilla, pues durante nuestra estancia hizo muchísimo calor en Toledo. La amplitud de las 3 estancias era muy considerable. Nos gustó mucho que la cama de la habitación principal era de matrimonio, aunque de las de matrimonio querido, puesto que en muchísimos sitios te plantan 2 camitas individuales. Había hasta libros a disposición de los huéspedes, y un pequeño patio común con un par de sillas y mesita bistró. Por supuesto nos gustó mucho la amabilidad del propietario y sus consejos sobre la ciudad (hasta para aparcar pagando mejor precio en la zona ORA). Nosotros tuvimos suerte por las fechas veraniegas y el horario y pudimos aparcar sin problemas muy cerca de la casa, junto al río en zona naranja, sin pagar mucho gracias a la información y al código que nos dió el dueño. El salón tenía un cómodo sofá, en el que también podría dormir una persona. En conclusión nos gustó muchísimo y repetiremos y lo recomendaremos sin duda.
La puerta del baño era muy bonita, pero es una corredera que no ofrece mucha intimidad. Dada la amplitud del baño, hubiera sido preferible una puerta normal, pero si no eres vergonzoso, tampoco es un gran problema. Sólo eché de menos un espejo de cuerpo entero en algún sitio fuera del baño, para arreglarme mientras mi pareja se duchaba, pues sólo había uno (muy bonito por cierto, redondo y retroiluminado) en el cuarto de baño. Ojo, que si tienes un coche muy ancho puede resultarte difícil aparcar muy cerca del alojamiento, puesto que la calle de acceso a la calle en cuestión es la típica toledana muy estrecha. Nosotros tuvimos que pasar despacito y con los retrovisores pegados, pero si tienes un utilitario normal, no tendrás ningún problema.